Pablo Ulloa Chileno, 1985
Pablo recurre a la pintura realista y a las imágenes de un pasado que imaginó nuestro presente como una utopía. Desde ahí pregunta por la contemporaneidad y por cómo convivimos, entre nosotros y con lo que hemos creado.
Pablo Ulloa nació en Temuco en 1985. Se formó en el dibujo antes que en la pintura: dibujó cómics durante su etapa escolar y aprendió las bases del dibujo académico en la carrera de Bellas Artes de la Universidad ARCIS, donde se licenció con mención en Pintura el 2012. Fue después de licenciarse cuando se encontró con la pintura clásica del siglo XIX.
Ha participado en ferias de arte en Chile y en exposiciones colectivas dentro y fuera del país. El 2021 su obra formó parte del pabellón de Chile en la Exposición Universal de Dubái. Su trabajo ya se encuentra en colecciones privadas chilenas. En diciembre presenta en Espacio O su primera exposición individual.
Vive y trabaja en Santiago.
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Pablo UlloaEl algoritmo de los canarios (The Algorithm of the Canaries), 2026Oil on canvas90 x 68 cm$USD 4,200.00 -
Pablo UlloaEl consejero (The Adviser), 202670 x 105 cmSold -
Pablo UlloaEl entrenador (The Coach), 2026Oil on canvas90 x 110 cm$USD 7,500.00 -
Pablo UlloaEl pequeño anarquista (The Little Anarchist), 2026Oil on canvas90 x 60 cmSold -
Pablo UlloaEl rehén (The Hostage), 2026Oil on canvas180 x 124 cm$USD 10,700.00 -
Pablo UlloaRómulo y Remo (Romulus and Remus), 2026Oil on canvas90 x 130 cmSold -
Pablo UlloaEl ayudante (The Helper), 2025Oil on canvas90 x 80 cmSold -
Pablo UlloaEl ayudante II (The Helper II), 2025Oil on canvas90 x 60 cmSold -
Pablo UlloaEl narrador de epopeyas (The Teller of Epics), 2025Oil on canvas85 x 90 cmSold -
Pablo UlloaLa tejedora (The Weaver), 2025Oil on canvas60 x 70 cmSold -
Pablo UlloaUn proceso creativo (A Creative Process), 2025Oil on canvas70 x 50 cmSold -
Pablo UlloaUna cuestión de honor (A Matter of Honour), 202590 x 70 cmSold
Cuando niño, cada vez que conocía a alguien le pedía que me hiciera un dibujo. Me fascinaba ver aparecer los trazos y cómo, en ese movimiento, se formaba una imagen.
En cuarto básico vi por primera vez un dibujo de manga japonés: el calco que el hermano mayor de una compañera de curso había hecho de un personaje de Masakazu Katsura. Tengo el momento grabado. Dibujé cómics desde ese día hasta el final del colegio.
En la carrera de Bellas Artes aprendí las bases del dibujo académico, pero fue después de licenciarme cuando me encontré de lleno con la pintura clásica, sobre todo con la del siglo XIX. El desafío técnico y la posibilidad de volver a narrar me mostraron un lenguaje capaz de sostener mis reflexiones y de materializar mis imágenes mentales.
Hoy trabajo sobre lo dulce, lo tierno y lo inocente. Me interesa sostener que esos afectos, que solemos descartar por menores, tienen densidad suficiente para ser materia de pintura, y que atenderlos es una manera de responder a la dureza del mundo, no de evadirla.

